¿Subirá el gasóleo un 30%? Ahora no, pero más adelante…

12/04/2018 | Europa Press

 

La Comisión de Expertos sobre escenarios para la Transición Energética recomendó hace unos días al Gobierno una serie de reformas que, en función de diferentes previsiones y escenarios, pasaría por aplicar una subida al del gasóleo de más del 28% y a la gasolina de más de un punto y medio con el objetivo de descarbonizar la nacional.

De aplicarse dichas medidas, el precio del combustible diésel pasaría de rondar los 1,140 por litro que indicaba el Boletín Petrolero de la la pasada semana, a situarse en los 1,466 euros, aumentando así su precio para el usuario en un 28,6% y situando el de un tanque de 55 litros en los 80,63 euros.

En la medida recomendada por los expertos para descarbonizar en diferentes escenarios la economía se incluye en una reforma fiscal y de peajes global que persigue trasladar los costes que no tienen que ver con la generación de la eléctrica a los Generales del Estado con la intención de abaratar la electricidad para el y de facilitar la electrificación de la economía.

Bajo la doctrina de “quien contamina paga”, esta reforma fiscal y de peajes supondría trasladar los costes de las renovables pasadas, de los sistemas extrapeninsulares y de la pasada a los  para lograr así una reducción en la del 6,8%, además de eliminar el cargo transitorio al autoconsumo eléctrico, un que desde el sector fotovoltaico califican de “injusto y sin sentido”.

Pero el abaratamiento de esta factura no será gratuito. La implementación de esta reforma conllevaría consigo un reforzamiento de los impuestos medioambientales y un recargo a todas la energías finales con el que, además de las subidas del gasóleo (+28,6%) y la gasolina (+1,8%), también subiría el precio del gas en un 5,8% y conllevaría un aumento del tipo impositivo del  general de todos los de entre 1,1 y 1,3 .

“La mayor subida se plantea sobre el gasóleo porque es una de las fuentes más contaminantes”, indica el director general de la Unión Española Fotovoltaica (UNEF), José Donoso, quien sostiene que la propuesta de los expertos es “lógica” y que el energético debe avanzar hacia la sustitución de las energías más contaminantes por otras más competitivas, baratas y limpias.

Respecto al futuro del gasóleo, Donoso quiere pensar que este pasa por “desaparecer como combustible”, dejando paso a energías más respetuosas con el medio ambiente cuyo uso sea fomentado “mediante discriminación positiva”.

¿HABRÍA EXCEPCIONES?

Aunque no se especifican medidas concretas en el de los expertos, en el documento hecho público la comisión sí sugiere que podrían implantarse mecanismos de compensación para los colectivos más vulnerables a la medida como los de gasóleo B bonificados, los transportitas profesionales consumidores de gasóleo A o agricultores entre otros. Concretamente se plantean dos opciones: una excención/bonificación parcial o una compensación monetaria.

¿LLEGARÁN A IMPLANTARSE ESTAS MEDIDAS?

La respuesta, al menos de manera inmediata, es no. Según declaró el ministro de , Turismo y Agenda Digital, Álvaro Nadal, en una intervención en la cadena Cope, el Gobierno no es partidario de trasladar a los Presupuestos Generales del Estado y al el coste del sistema eléctrico.

Nadal sostiene que los costes energéticos deben pagarse con costes energéticos y que la política energética debe luchar por reducir los costes de la y “procurar por todos los medios que estos costes bajen en de los consumidores”.

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