Seis áreas claves de la planificación financiera personal

23/07/2014 | Evan Brock Gray

Una buena manera de entender mejor qué son las finanzas personales es pensar en ellas como la aplicación de los principios financieros a las decisiones de índole monetaria. Se basa en el desarrollo de las distintas herramientas que se pueden manejar para gestionar los recursos monetarios o extra monetarios a lo largo del tiempo teniendo en cuenta los acontecimientos futuros de la vida. Y como cualquier gestión que puedas hacer sobre tu vida, siempre es buena idea hacer una planificación que recoja todos los detalles y que es amoldable a los cambios inesperados en la vida.

En ese sentido, las seis áreas fundamentales de la planificación financiera personal, según lo sugerido por la Financial Planning Standards Board (asociación internacional que acredita a los asesores financieros certificados, los CFP), son:
1. Situación financiera: Esta área está relacionada con la comprensión de los recursos personales disponibles y se calcula con dos herramientas, el examen de patrimonio neto y el flujo de efectivo. El patrimonio neto es la hoja de balance de una persona. Esta se calcula con los activos y los pasivos que se poseen en un momento del tiempo. El flujo de efectivo se calcula restando las fuentes de ingresos menos todos los gastos previstos en ese mismo período.

2. Protección de riesgos: Es el análisis de la forma de protegerse de riesgos imprevistos. Algunos de estos riesgos pueden ser auto-asegurables, mientras que la mayoría de ellos requieren la suscripción mediante una compañía aseguradora.

3. Planificación fiscal: La gestión de impuestos no es una cuestión de si se va a pagar impuestos, sino de cuándo y cuánto. Comprender cómo aprovechar las innumerables ventajas fiscales en la planificación de las finanzas personales puede tener un impacto muy positivo.

4. Inversiones y compras: Es la planificación necesaria para acumular dinero con objeto de adquirir artículos de elevado precio (vivienda, automóviles, etc.). Un factor importante a tener en cuenta en este sentido es el aumento de los precios en el tiempo, o inflación. Con el fin de superar la tasa de inflación es necesario obtener una mayor tasa de retorno en las inversiones o tenerlo en cuenta en nuestro sistema de ahorro.

5. Planificación de la jubilación: Es el proceso de cálculo de cuánto nos va a costar vivir estando retirados y el cálculo de cuánto dinero y/o recursos realmente tendremos en el momento en que uno decide dejar de trabajar y, por tanto, obtener ingresos de la manera tradicional.

6. Planificación de la sucesión: Consiste en la planificación de la disposición del patrimonio antes de fallecer – hacer un testamento. Por lo general, hay un impuesto local o gubernamental y costes asociados con la redacción.

Hay algunas maneras de llevar a cabo esta planificación de seis pasos, tanto de manera informal como formal. De manera informal, podemos hablar de hacer simplemente unos cálculos mentales para aclarar tu situación financiera actual o incluso de hacer una lista de necesidades y deseos realistas en cada apartado. Así, puedes ver lo que tienes y saber lo que tienes que hacer y conseguir para llegar a donde quieras llegar en términos económicos y financieros. Por otro modo, para llevar a cabo una planificación financiera personal detallada y con cierto grado fiabilidad, es decir hacerlo de manera formal, la mejor opción que puedes elegir es contratar a un asesor financiero personal con unos antecedentes académicos adecuados, las certificaciones oficiales pertinentes, una amplia experiencia y, si es posible averiguarlo, un buen historial de éxito con sus clientes.

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