¿Qué diferencias hay entre renta básica y renta mínima de inserción?

En el actual contexto económico español, con una tasa de paro del 23,78%, se ha reivindicado la necesidad de establecer medidas que garanticen un nivel de ingresos básicos, denominada renta básica. No obstante, este término en ocasiones es confundido con renta mínima de inserción, medida ya establecida en España y que difiere en características con la otra.

La renta básica (RB) se define como una renta pagada por el estado, como derecho de ciudadanía, a cada miembro de pleno derecho o residente de la sociedad, independientemente de su situación económica o de su predisposición a trabajar, en palabras del filósofo y economista belga Philippe Van Parijs. Mientras que la renta mínima de inserción (RMI) es ayuda pública para personas que no tienen recursos suficientes para atender sus necesidades más básicas y que por lo tanto, se encuentran en situación de riesgo.

Es decir, la renta básica sirve como una herramienta de protección social en forma de subsidio incondicional y garantizada por el mero hecho de ser ciudadano, rasgo que difiere del objetivo de la renta inserción, centrada en evitar la exclusión social.

Partiendo de esta base, la renta de inserción es una prestación social cedida a las CCAA, y cuyas características dependen, por tanto, de cada comunidad. Los únicos requisitos que comparten son estar empadronado en cualquier municipio de la comunidad de la que recibes la transferencia, carecer de recursos suficientes, tener denegadas otras ayudas de carácter social y aceptar medidas de inserción laboral.

En 2012, el promedio de la cuantía máxima era 641,40 euros y con una duración de entre 6 y 12 meses prorrogables, según un informe elaborado por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.

En cambio, la renta básica, en el caso de aplicarse en España, sería de 622,58 euros mensuales que suman un total de 7.471 euros anuales para las personas adultas, y 124,51 euros por mes para los menores de edad, tal y como explica Daniel Raventós, el presidente de Red Renta Básica en la web de esta asociación.

La implantación de la renta básica es una medida ex-ante que intenta evitar la pobreza. “La Renta Básica no es un techo mínimo, sino un nivel básico a partir del cual se puede acumular otro ingreso” subraya Raventós. Permite eludir las trampas de la pobreza y el paro, ya que es compatible con cualquier otra percepción de renta.

“La renta básica permite evitar los daños psicológicos y morales vinculados a la estigmatizazción social del perceptor de un subsidio condicionado como es la RMI. Lo que debe garantizar toda sociedad es el ‘primer derecho’, el de la existencia. Simplemente por el hecho de pertenecer a la ciudadanía (o de disponer de residencia acreditada), sin razones adicionales” señala Raventós.

Debe saberse que la renta básica no ha llegado a aplicarse en ningún lugar del mundo. El caso que más se asemeja a esta es el reparto de los beneficios obtenidos del petróleo en Alaska entre todos sus habitantes; mientras que la renta mínima de inserción configura una de las ayudas públicas en materia de protección social de España, donde en 2011 se destinaron 7.990 millones de euros a esta ayuda.

 

Publicado en Aerosolutions con la autorización de “Europa Press”.

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