Perder mi inversión por las palabras de un “líder”

Los se mueven por la y demanda, pero también por las palabras y, más concretamente, por las opiniones. Sin ir más lejos, hace unos días, el presidente de los Estados Unidos alegó que Amazon, el gigante de la online, lleva tiempo perjudicando a los pequeños comerciantes y al empleo en general. Sus palabras no tardaron en recorrer todo el planeta y la consecuencia fue un descenso del 6% del de las de Amazon.

Esta situación, en la que una persona habla sobre una compañía y hace caer su valor bursátil, no es la primera vez que sucede. La historia financiera es larga y ha vivido más situaciones como ésta.

El primer ingrediente necesario, para que se cumpla la ecuación, es ser alguien relevante o conocido a nivel internacional. Asimismo, la opinión puede venir de una especializada en calificar a otras, como ocurre con las famosas o “”.

Mas allá de una opinión

A finales de enero de este año, el opulento George Soros alzó la voz contra Google. Criticó a la compañía por tener un modelo de que no se hace responsable de sus contenidos. Este comportamiento tiene unas repercusiones que trascienden más allá del seno de la empresa y afecta a la ciudadanía en general, argumentó Soros. Además, criticó la actitud monopolística de la empresa, un hecho que merma la innovación de otros proyectos con gran potencial. Tras el pronunciamiento de George Soros, la de Google bajó de 1.175€ a 1.000€ en 10 días. Lo cual supuso un descenso de casi el 15% de su valor.

No se puede afirmar que las palabras de Soros hayan sido el plomo que hundió tan bruscamente su cotización, pero sí que han sido una parte fundamental de su bajada.

Otro suceso también reciente, es la guerra comercial entre Estados Unidos y China. Las declaraciones de los presidentes de ambas naciones están generando un baile de sobre las acciones. La última ficha la ha movido el Gobierno Chino anunciando que impondrá a EE. UU. de entre el 15% y el 25% a 128 . Esto se ha traducido en generales en del 1,5%. Asimismo, el de (considerado el índice más importante de la situación real que viven los mercados) descendió en 6 tras las declaraciones del presidente de China, Xi Jinping.

Asimismo, las agencias de rating, muy cuestionadas respecto a su independencia, también tienen poder para hacer que los precios de las acciones suban o bajen. Su función principal es emitir evaluaciones sobre los de empresas y países. Si eres del club de la triple A (máxima ), las acciones o tenderán a subir. Cabe recordar que estas agencias otorgaron la máxima puntuación () a las de alto (subprime) semanas antes de que estallara la gran . Por lo tanto, fueron parte del desastroso devenir que se extendió por todo el mundo.

En el año 2012 estas agencias bajaron la nota de Francia, y durante unos días Europa en general y el , en particular, temblaron.

Algunos expertos opinan que aquéllos que tienen la capacidad de generar esta controversia en los , pueden llevar a cabo estrategias de y venta. Es decir, venden las acciones de una compañía antes de criticarla. Tras la crítica baja su precio de cotización y entonces se vuelve a comprar a un precio mejor.

En definitiva, el es poderoso pero cobarde. Si alguien importante en el mundo de las habla mal de una empresa, los saldrán despavoridos a otros lugares que reciban halagos, pero no siempre mejores .

Autor: Daniel Moreno (9 mayo 2018)

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