Pautas para consumir de forma inteligente

En la actualidad, nos encontramos inmersos en una sociedad de consumo que se caracteriza por la constante de bienes y servicios que no son de primera necesidad. Las sociedades de consumo tienen su impulso en el desarrollo industrial y son características de los países desarrollados, de sociedades y de procesos socioculturales donde una mayor disponibilidad de y de tiempo libre se unen a la producción masiva de y servicios. Por ello, es bueno ser consciente de que la economía de cada cual es limitada y no se debe caer en el consumismo, entendido éste como el consumo de productos o servicios que no son fundamentales.

La palabra  proviene del griego y significa “administración de una casa o familia”. Su finalidad es analizar las decisiones que se tienen que tomar para atender las necesidades que han de ser cubiertas con los recursos disponibles. Para administrar bien nuestro es recomendable elaborar un y llevar a cabo un consumo inteligente.

¿Qué es el consumo inteligente?

Básicamente es comprar “con cabeza”. Es la capacidad de tomar la decisión de adquirir algo atendiendo a la necesidad que se tenga de ello. El inteligente debe haciendo más caso a las necesidades fisiológicas, o biológicas, y menos a las sociales o psicológicas.

Para un consumo inteligente el consumidor debe ser consciente de su poder de consumo, estar informado o informarse conociendo el o y comparando la calidad y el precio. Ha de ser crítico ante la moda y la , sabiendo bien lo que quiere y por qué lo elige. Es importante que compre de forma saludable, lejos de excesos o bienes poco recomendables, ello conlleva también a ser un consumidor responsable.

Un consumo inteligente puede ser además un consumo sostenible a través de productos ecológicos, de ahorro de y de compromiso con el medio ambiente y las próximas generaciones. Puede también ser solidario pensando en los efectos que tiene su sobre los demás, comprando productos artesanales y confiando en proveedores socialmente responsables, y activo, organizándose para lograr relaciones de consumo más equitativas. En este sentido, cada vez es más creciente el consumo colaborativo, que nace de la interacción de varias personas para satisfacer una necesidad común.

La puesta en práctica de algunas de estas pautas conlleva al y a las , de las que son buen ejemplo iniciativas como las de crowfunding.

El consiste en unirse para conseguir u otros objetivo de todos los miembros de la agrupación. A veces el grupo constituye una financiación colectiva y otras cada persona aporta sus conocimientos o servicios para lograr esta financiación y conseguir desarrollar un producto o llevar a cabo una investigación, etc.

Desde Aerosolutions creemos que promover el consumo de forma inteligente también es educación financiera. Todos deberíamos consumir en función de nuestras necesidades y no de una manera compulsiva, sin haber valorado previamente la necesidad y el destino de lo que compramos, el que pagamos y nuestra capacidad de endeudamiento.

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