Paul A. Volcker (primera etapa)

Paul A. Volcker (n. 1927) es un economista norteamericano que presidió la de EEUU entre agosto de 1979 y agosto de 1987. Es recordado especialmente por haber adoptado una decidida política antiinflacionaria que tuvo serios efectos depresivos sobre la estadounidense.

Volcker se formó en Princeton y Harvard. En los años 1950 y 1960 ocupó diversos puestos en el (oficial de la Reserva Federal, subsecretario adjunto y, después, subsecretario de Asuntos Monetarios) y también en el privado (economista y, luego, vice-presidente del Chase Manhattan Bank). En 1975 fue nombrado presidente del Federal Reserve Bank of New York, el más importante del sistema de la Reserva Federal. El presidente Carter le situó en la presidencia de la propia Reserva Federal en 1979. Fue ratificado en el cargo en 1983 por el presidente Reagan y concluyó su mandato en 1987.

Volcker participó de forma destacada en dos de los acontecimientos económicos más trascedentes de la segunda mitad del siglo XX: el abandono de la convertibilidad del en , en agosto de 1971, y la adopción de una estrictamente restrictiva en 1979-81.

En su calidad de subsecretario de asuntos monetarios, Volcker estuvo presente en la reunión que tuvo lugar en Camp David, residencia de verano de los presidentes estadounidenses, los días 13 a 15 de agosto de 1971 en la que se decidió suspender la convertibilidad del dólar en oro. Esto significaba, de hecho, el fin del establecido en Bretton Woods en 1944. Recordemos que el sistema establecía que las de los países asociados debían mantener fijos (aunque ajustables) respecto al dólar y ser convertibles en esta moneda. El dólar, a su vez, era convertible en oro a un tipo fijo e inamovible y aseguraba así el anclaje de todo el sistema.

En los meses anteriores a la reunión de Camp David las tensiones en el monetario internacional se habían recrudecido y el flujo de peticiones de conversión iba en aumento. El cambio oficial de 35$ la onza de oro estaba claramente por encima de lo que apreciaban los mercados. Por lo que hace a la economía doméstica, la persistencia del y la propia inestabilidad monetaria habían situado la de en el 6 %, algo inédito desde los primeros años 1950. En estas circunstancias, según Volcker, el principal defensor de la suspensión de la convertibilidad fue el entonces presidente de la Reserva Federal, Arthur Burns, aunque quien convenció a Nixon y articuló el conjunto de medidas asociadas fue el entonces secretario del , John Connally. Además del cese de la convertibilidad se acordó una rebaja de y la congelación de y durante noventa días. No hubo pánico bursátil, y el del dólar respecto al oro se redujo de forma paulatina. Las medidas antiinflacionarias, en cambio, no tuvieron un efecto permanente, como se pretendía. El ritmo de subida de los precios se redujo inicialmente por debajo del 4 % anual pero a finales de 1972 empezó una rápida carrera . Este proceso inflacionario perduró hasta 1982 y fue precisamente Paul Volcker el encargado de ponerle fin.

Volcker había abandonado su cargo en el Departamento del Tesoro en 1974 para incorporarse a la Woodrow Wilson School of Public and International Affairs de la Universidad de Princeton, pero fue pronto llamado de nuevo por la , en este caso para ocupar la presidencia del Federal Reserve Bank of New York. Como es sabido, el Federal Reserve System, establecido en 1913, está conformado por doce bancos regionales, de los que el establecido en Nueva York es el más importante. Su presidente forma parte como miembro nato del poderoso Federal Open Market Committee, que fija la política monetaria de los Estados Unidos.

La situación económica general era, en aquellos momentos, muy preocupante. Los efectos depresivos del shock energético de 1973-74 y la desconfianza derivada de la inestabilidad monetaria habían dado lugar a una coyuntura insólita en la que se daban simultáneamente bajos niveles de actividad y subida persistente de los precios, lo que vino a denominarse ‘’. Los mecanismos de de corte keynesiano (expansión monetaria contracíclica; ) se mostraban incapaces de ofrecer una salida a la situación. Volcker era ya por entonces un firme partidario de atacar primero el problema de la inflación, aunque fuera a costa de perjudicar temporalmente el empleo y la producción. Su presencia en los órganos decisorios de la política económica estadounidense no comportó cambio alguno inmediato en la política seguida. El ritmo de incremento de los precios experimentó una moderación en los meses siguientes, pero a partir de enero de 1978 se evidenció un resurgimiento que llevó a superar el 9 por ciento a mediados de 1979, mientras la no bajaba del 6 por ciento. Fue en estas circunstancias que el presidente Carter decidió imprimir un cambio de rumbo en la política económica. El entonces presidente de la Reserva Federal, G. William Miller, fue nombrado secretario del Tesoro y Paul Volcker fue propuesto al Senado como nuevo presidente de la Reserva Federal.

Tanto en su comparecencia ante el comité del Senado que debía convalidar su nombramiento como en declaraciones a diversos medios, Volcker dejó meridianamente claras sus intenciones. La había aumentado en exceso y su prioridad sería reconducirla para asegurar la reducción de la inflación y, en último término, un crecimiento sostenible. La toma de posesión se produjo el 6 de agosto. En los meses siguientes Volcker intentó aplicar su política restrictiva utilizando el mismo instrumento que sus predecesores, esto es elevando el tipo de interés de los del Tesoro. El inmediato ascenso que experimentaron los niveles de y las quejas de empresarios y promotores inmobiliarios hicieron pensar en la imposibilidad de seguir por ese camino, pero Volcker no estaba dispuesto a ceder. El 6 de octubre de 1979 reunió el Federal Open Market Committee y consiguió la aprobación de un cambio en los mecanismos de intervención. En lugar del ajuste cotidiano del tipo de interés de los bonos del Tesoro, se actuaría directamente sobre las bancarias existentes en el sistema. Los quizá fluctuarían más, pero el efecto sobre la cantidad de y la inflación sería mucho más efectivo. Los efectos positivos y negativos de la nueva política no tardaron en aparecer. La inflación alcanzó su pico más alto en marzo de 1980 (el 11,6 por ciento) y empezó a descender con rapidez. Los tipos de interés de los bonos del Tesoro alcanzaron el 20 por ciento y el paro subió hasta el 7 por ciento. Volcker sabía que una reducción permanente de la inflación solo se conseguiría si se recuperaba la credibilidad de la política monetaria. Ello exigía persistir en las medidas restrictivas aunque sus efectos sobre la economía real fueran mucho más intensos de lo previsto.

Las protestas de los sectores afectados por el alza de los tipos de interés y por el desempleo arreciaron y encontraron eco en el ámbito político. Las medidas restrictivas fueron criticadas abiertamente por altos responsables tanto republicanos como demócratas, incluyendo integrantes de la nueva administración Reagan, que entró en funciones en enero de 1981. Tal fue el caso del mismísimo secretario del Tesoro, Donald Regan, que aseguró que la política de Volcker llevaba al país a una severa , o del líder demócrata en la Cámara de Representantes, James C. Wright, que reclamó insistentemente su dimisión en el verano de 1982. A finales de ese mismo año, sin embargo, los datos empezaron a mostrar signos de que lo peor había pasado y que la recuperación estaba en camino. En agosto de 1983 el presidente Reagan decidió prolongar el mandato de Volcker por otros cuatro años.

Referencias

Federal Reserve History (artículos diversos)

– Entrevista a Paul Volcker en el programa ‘Commanding Heights’ de la PBS, 26.9.2000

– Paul Krugman, “Keynesians and the Volcker Disinflation”, The New York Times, 30.12.2014

– Paul Volcker, Statement before the Subcommittee on Domestic Monetary Policy, 15.5.1980

– William L. Silber, Volcker: The Triumph of Persistence. Bloomsbury Press, Nueva York, 2012.

– M. Goodfriend and R.G. King, “The Incredible Volcker Disinflation”, Journal of Monetary Economics, 52 (2005), p. 981-1015.

 

Carles Sudría. Universidat de Barcelona.

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