Orgulloso de mi pueblo

Desde el siglo pasado, el mundo rural ha sufrido incursiones industriales que han producido efectos diversos en la población local, tradicionalmente volcada en la agricultura y la ganadería. La explotación de una mina o, posteriormente, la instalación de una central nuclear, traían parejo prosperidad, riqueza y bienestar. Cuando la actividad cesaba con el paso de los años, llegaba la decadencia y la localidad se volvía fastasmagórica (Barruelo de Santullán en Palencia es un ejemplo claro).

Hoy, el suelo industrial en las grandes ciudades, además de escasear, resulta muy caro. La globalización y la digitalización están permitiendo la conversión de pequeños núcleos rurales en centros industriales neurálgicos. El caso más conocido de los últimos años quizá sea el del grupo Inditex en la localidad coruñesa de Arteixo o la Ciudad Financiera del Banco Santander en Boadilla del Monte (Madrid), pero en la memoria colectiva se guardan numerosos ejemplos de pueblos, comarcas o villas que se han desarrollado en torno a una actividad empresarial. De norte a sur encontramos ejemplos en Avilés, Aranda de Duero, Talavera de la Reina, Puerto Real o Puerto Santa María, por citar algunos.

Cuando es una empresa grande la que elige instalarse en un núcleo rural, los cambios sociales y económicos son inmediatos. El paro disminuye, la población aumenta, se mejoran las infraestructuras, se potencian actividades en torno a la empresa o patrocinadas por ella, prosperan los pequeños comercios y se crea un sentimiento de orgullo y pertenencia que pasa a formar parte de la cultura local.

¿Cuántas localidades asociamos a una industria, empresa o fábrica? ¿Cuántos casos nos vienen a la mente? Mencionaré tres sabiendo que hay muchas más.

Las galletas con Aguilar de Campoo (Palencia): Las galletas son las responsables de situar a Aguilar de Campoo en el mapa de España desde finales del siglo XIX. En la década de los 60, el municipio llegó a contar con cinco fábricas galleteras. Actualmente solo hay dos, Gullón y Siro, pero siguen siendo el motor económico de la comarca, dando empleo directo a más de 1.300 personas en una población que apenas supera los 7.000 habitantes.

Gullón, fundada en 1892 y suministradora de la Casa Real en tiempos de Alfonso X, sigue aún en las mismas manos familiares. Cuenta con tres plantas, la segunda de 115.000 metros cuadrados y la tercera, inaugurada en 2013, de 50.000, en la que la empresa invirtió 100 millones de euros. Elabora más de 30 productos diferentes y emplea a 900 personas. Por su parte, el Grupo Siro que desde que adquirió Fontaneda en 2002 ha invertido 117 millones de euros, cuenta con tres líneas de producción (galletas, pan de molde y cereales) y emplea a más de 400 personas.

El olor dulce impregna toda la villa, junto a la que ahora discurre la A-67 o autovía de la Meseta. La industria galletera forma parte de su identidad y el gobierno local, consciente de ello, estrenó en 2009 una imagen corporativa con el lema “Arco y aroma” y un logo basado en una composición que refleja el arco de la Colegiata de San Miguel (de estilo Gótico) haciendo las veces de un horno para una espiga. También puso en marcha, en 2010, la Feria del Dulce para aunar la actividad industrial con la turística y promocionar, además de sus galletas, su rico patrimonio románico que forma parte del Camino de Santiago.

Zara con Arteixo (La Coruña): En el polígono industrial de Sabón, en la localidad coruñesa de Arteixo, tiene su sede el grupo Inditex, fundado por Amancio Ortega en 1985 y que hoy es uno de los mayores grupos textiles del mundo. Arteixo es el cuartel general del grupo, desde allí se dirigen la filial más importante, Zara, además de Kiddy´s Class y Zara Home. Junto a la fábrica inicial se han creado numerosos y modernos centros de trabajo que han dotado a Inditex de un exitoso y rápido modelo de producción. Todo está allí: patronistas, el servicio de atención al cliente o el centro logístico por el que pasan absolutamente todas las prendas, aunque se hayan fabricado en Asia y vayan a ser vendidas en Australia.

Sólo en Arteixo, el grupo Inditex emplea a más de 3.500 personas de las 128.000 que tiene en todo el mundo (40.000 en España). Vende en más de 40 países y cuenta con más de 1.500 proveedores, muchos de ellos llamados “en proximidad” (en Galicia y Portugal, además de Marruecos y Turquía).

Inditex y la expansión industrial de Arteixo, además de su cercanía a La Coruña, han hecho que el municipio experimente un fuerte crecimiento en los últimos años. Cuando se fundó el grupo, en 1985, Arteixo contaba con 15.000 habitantes. Treinta años después, la población se ha duplicado.

Leche Pascual con Aranda de Duero (Brugos): Volcada actualmente en la producción vinícola, la villa burgalesa de Aranda de Duero está ligada al apellido y a la leche Pascual, perteneciente ésta al grupo Calidad Pascual. Sus naves y centros de producción son visibles desde la Nacional I como reclamo de su propia identidad, aunque Aranda cuenta con una centenaria tradición industrial que, sin duda, se vio reforzada a finales de los años 60 con la fábrica de productos lácteos que trajo a España los tetra briks y la leche desnatada.

Tras la muerte de su fundador, Tomás Pascual, en 2006, el grupo sufrió algunos vaivenes, aunque hoy en día se mantiene entre los primeros grupos nacionales del sector. Además de leche, ha incrementado sus líneas de producción con bebidas vegetales, agua, yogures y postres. En su planta de Aranda de Duero, una de las más modernas y automatizadas del sector, trabajan más de 1.000 personas, de las 2.300 que tiene en toda España (el grupo cuenta con 5 fábricas más). Además, tiene más de 3.000 proveedores y cuenta con 350 distribuidores. Y no sólo eso: Calidad Pascual recoge, diariamente, más de un millón de litros de leche a más de 470 ganaderos, a los que ayuda con incentivos y servicios para modernizar sus cuadras.

Centro industrial neurálgico, Aranda de Duero ha pasado de tener 19.000 habitantes en 1970, a 33.000 en 2015. Desde la década de los 70, además del grupo Calidad Pascual, la villa alberga a otras empresas de la talla de Michelin o Glaxo Smith Kline. Posteriormente, se han creado varios polígonos industriales que agrupan a más de 135 empresas, por las que se ha convertido en el tercer polo industrial de Castilla y León.

Pero sin duda, Calidad Pascual, que llegó a contar con casi 3.400 trabajadores, sigue siendo la seña de identidad de Aranda de Duero. De hecho, la empresa mantiene un firme compromiso con la ciudad y acaba de anunciar su apoyo a la candidatura de Aranda a Ciudad Europea del Vino 2017.

Autora: Elvira Calvo (22 noviembre 2018)

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