Nestlé: dulce envoltorio

07/12/2013 | Financial Times – Financial Times Español

Hay buenas razones para deshacerse de L’Oréal cuando caduque su contrato.

Imagina que entras a una tienda a comprar una tableta de chocolate, pero la de tu marca favorita tiene incluida una barra de labios. Si no quieres la barra de labios, tienes que elegir otra barra de chocolate de calidad inferior. Este es el dilema al que se enfrentan los potenciales accionistas de Nestlé, quien posee un 30 por ciento de L’Oréal.

Eso puede cambiar el próximo abril cuando finalice el contrato que las une. La historia reciente del grupo suizo sugiere que se estará preparado para vender. Ayer se decía que vendería el 10 por ciento que posee en Givaudan, empresa de fragancias y saborizantes. La ocasión – las acciones de Givaudan rondan su máximo en 10 años – es buena. Y a pesar de que la transacción es pequeña, cercana a los 1,1 mil millones de francos suizos, demuestra que Nestlé se saldrá de un negocio que no quiere.

Deshacerse de las acciones de L’Oréal no se puede tomar como algo ya hecho, y hay muchas razones por las cuales Nestlé no debería apresurarse a venderlas. La primera, L’Oréal ha sido una buena inversión, con sus acciones superando las de Nestlé desde el inicio de 2012. En los últimos tres años sus ganancias han crecido más de un 10 por ciento al año. Y la empresa suiza no necesita dinero en efectivo – su deuda neta equivale a solo una vez sus ingresos antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización, así que ya tiene bastante flexibilidad financiera.

Pero la lógica para realizar la venta es tentadora. El director ejecutivo de Nestlé, Paul Buckle ha hecho una gran jugada enfocando a su empresa en la “nutrición, la salud y el bienestar”. Los cosméticos no figuran en su plan. A pesar de que el crecimiento de L’Oréal es bueno, su rentabilidad es menos impresionante. La rentabilidad de su capital estaba un poco por debajo del 14 por ciento el año pasado, comparado con el 17 por ciento de Nestlé. La venta recaudaría 23 mil millones de euros a precios actuales, lo suficiente para recomprar el 13 por ciento de las acciones de Nestlé.

Por supuesto una cosa es planear una venta, y otra realizarla. Deshacerse de casi la tercera parte de sus acciones en el mercado afectaría el precio de las acciones de L’Oréal. Parece más seguro que el grupo de cosméticos recompre esas acciones. Está fuertemente posicionado con efectivo, así que podría financiar la recompra preparando su balance y vendiendo las acciones que posee de Sanofi, un grupo farmacéutico.

Este trato liberaría a Nestlé de las acciones de L’Oréal y permitiría, al fin, dejar que los inversionistas decidieran si quieren una barra de labios con su chocolate.

Nestlé: sweet wrappings

12/07/2013 | Financial Times – Financial Times English

There are good reasons for disposal when lock-up on L’Oréal expires.

Imagine you go into a shop for a chocolate bar, but your favourite brand comes bundled with some lipstick. If you do not want the lipstick, you have to settle for an inferior brand of chocolate. Such is the dilemma facing potential shareholders in Nestlé, which owns a 30 per cent stake in L’Oréal.

That could change next April when a lock-up expires. Recent history suggests that the Swiss group could be ready to sell. Yesterday, it said it would sell its 10 per cent stake in Givaudan, a fragrances and flavours business. The timing – Givaudan’s shares are not far off a 10-year high – is good. And though it is a small deal, raising about SFr1.1bn, it demonstrates that Nestlé will get out of businesses it does not want.

A disposal of the L’Oréal stake cannot be taken for granted, and there are reasons why Nestlé should not rush to sell. First, L’Oréal has been a good investment, with its shares outperforming Nestlé’s since the start of 2012. In the past three years its profits have grown at more than 10 per cent a year. And the Swiss company does not need the cash – its net debt is just one times earnings before interest, tax, depreciation and amortisation, so it already has plenty of financial flexibility.

But the rationale for a sale is more persuasive. Nestlé chief executive Paul Bulcke has made a big play of his company’s focus on “nutrition, health and wellness”. Cosmetics do not fit with the plan. And although L’Oréal’s growth looks good, its returns are less impressive. Return on equity was just under 14 per cent last year, against 17 per cent for Nestlé. A sale would raise €23bn at today’s prices, enough to buy back 13 per cent of Nestlé’s shares.

Of course it is one thing to plan a disposal, but another to execute it. Dropping almost a third of its shares into the market would hit L’Oréal’s share price. More likely is that the cosmetics group would buy the stake back. It has a net cash position, so could finance a buyback by gearing up its balance sheet and selling its stake in Sanofi, a pharma group.

Such a deal would take the Nestlé overhang off L’Oréal’s shares and would, at last, allow investors to choose whether they want lipstick with their chocolate.

Copyright &copy “The Financial Times Limited“.
“FT” and “Financial Times” are trade marks of “The Financial Times Limited”.
Translation for Aerosolutions with the authorization of “Financial Times”.
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