Millones de objetos conectados a través de “Internet de las cosas”

Internet como tecnología de masas está asociada a su aplicación en ordenadores. Más tarde se trasladó a los móviles inteligentes (smartphones) y, desde hace poco, puede estar en tus zapatillas de correr o en tu cepillo de dientes. Bienvenidos al Internet de las cosas o Internet of things (IoT) en inglés, concepto propuesto por Kevin Ashton (Instituto Tecnológico de Massachusetts) en 1999.

En primer lugar, el Internet de las cosas se podría resumir como una tecnología que pretende automatizar los procesos para mejorar la experiencia del . Es decir, objetos cotidianos como el cepillo de dientes o el despertador conectados a internet. Imaginad que suena la alarma y la cafetera se conecta automáticamente para que cuando estés en la cocina el café esté listo.

Para muchos expertos esta idea aún es una profecía, sin embargo, sus cada vez son más palpables y se estima que 2018 marcará un punto de inflexión entre su adopción total o su rechazo. La negativa a Internet de las cosas viene porque supone una mayor exposición de nuestra vida privada a cambio de comodidad. Si esa comodidad es necesaria o no es otro debate. Según la de investigación tecnológica Gartner, en el 2020 habrá mas de 20 mil millones de objetos conectados a Internet de las cosas.

¿Cómo funciona?

El Internet de las cosas opera mediante chips y circuitos que, instalados en neveras, zapatillas o cualquier otro objeto, funciona de forma automatizada para realizar acciones. Puede pedir la si detecta que faltan alimentos en la casa o solicitar una cita para el médico si observa que tu salud está empeorando.

No obstante, su uso no es exclusivo para particulares. Grandes lo están incorporando en sus procesos productivos y los que proporciona conlleva a que cada vez se destine más a su investigación. Los ejemplos más comunes en la industria son los robots encargados de ensamblar piezas, sensores de temperatura o control de abastecimiento de en el almacén. De este modo permite mejorar en eficiencia y optimizar los procesos en la cadena de producción.

Otros usos están centrados en la social. En Brasil es muy común la deforestación clandestina. Por ello, la empresa Cargo Trackk ha colocado sensores en los árboles que están protegidos y, si alguno de estos árboles es cortado ilegalmente, la policía recibe un aviso con la ubicación GPS.

Aún es reciente el término de Internet de las cosas. Sin embargo, la idea que pretende plasmar este concepto ya tiene unos años. Por ejemplo, la domótica (casas inteligentes) tiene sus orígenes en los años 70. La idea fue automatizar la vida en casa, poder controlar a distancia las luces, alarmas, etc. El desarrollo tecnológico avanza muy rápido desde la aparición de Internet, por lo que no es descabellado pensar en posibles aplicaciones que aún no se contemplan. ¿Se te ocurre alguna?

Autor: Daniel Moreno (8 febrero 2018)

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