Levi Strauss reemplazará a sus trabajadores por láseres

01/03/2018 | Shawn Donnan (Financial Times)

Levi Strauss recurrirá a robots con láser para proporcionar el aspecto desgastado y las roturas estratégicas que los consumidores demandan en sus vaqueros en un movimiento para reemplazar a su ejército global de “acabadores” que golpean, lijan e incluso hornean sus pantalones para producir los diferentes estilos que ofrece la marca.

Los láseres son sólo la última señal del creciente papel de la automatización en la fabricación del siglo XXI. También destacan la competencia a la que probablemente se enfrentarán millones de empleados en países en desarrollo como Bangladesh y México, que trabajan en industrias intensivas en mano de obra como la fabricación de ropa, en los años venideros.

En lo que Levi Strauss ha señalado como el mayor cambio en más de una década en la cadena de suministro de la empresa, que genera 1,5 millones de pantalones vaqueros cada año, la empresa de indumentaria ha comenzado a desplegar una legión de láseres que, según sus pronósticos, debe reemplazar, para el 2020, a casi todos los seres humanos que realizan trabajos de acabado intensivos en mano de obra y, en ocasiones, tóxicos.

El objetivo es reducir el desperdicio y los costes, y al mismo tiempo acortar el proceso de diseño y fabricación — que tarda más de un año — que es demasiado lento para responder a las tendencias en constante cambio de la moda.

La empresa privada no dijo cuánto dinero invertiría en la iniciativa, aunque es probable que sus proveedores por todo el mundo asumirán gran parte del coste. Pero el cambio es el último esfuerzo para modernizar la empresa de 135 años, con sede en San Francisco, iniciado por Chip Bergh, el ex ejecutivo de Procter & Gamble que asumió el cargo de director ejecutivo en 2011.

“Éste es el futuro de la fabricación de los vaqueros”, dijo.

La noticia del lanzamiento del láser se anunció después de que Levi Strauss informara este mes que las ganancias del 2017 cayeron un 3% interanual hasta los 281 millones de dólares, gracias a los ingresos mundiales que aumentaron un 8% hasta 4,9 mil millones de dólares.

En los últimos años, la compañía se ha enfrentado a una creciente competencia y presión en sus márgenes de beneficios de compañías de moda rápida como H&M y también de las tendencias de consumo como “athleisure”, la moda que combina la ropa casual con prendas deportivas.

Según algunos ejecutivos, es esencial incrementar la velocidad y la agilidad del proceso de producción para responder a las cambiantes demandas de los consumidores, lo cual permitirá que Levi Strauss pueda competir mejor.

Los láseres, que graban patrones digitales en los pantalones vaqueros al quemar una fina capa de tela y pigmento, pueden terminar un par de pantalones cada 90 segundos a diferencia de los 6 a 8 minutos cuando se hacen a mano. Han sido utilizados por algunos fabricantes durante más de una década.

Según Bart Sights, vicepresidente de innovación de Levi Strauss, el objetivo es producir sólo tres pantalones vaqueros básicos en tonos claros, medianos y oscuros en todo el mundo que pueden personalizarse rápidamente en 1.000 acabados diferentes con bancos de láseres estratégicamente ubicados para cumplir con los pedidos de los clientes mayoristas.

Una de sus primeras operaciones de acabado láser está situada en un centro de distribución en Nevada. Los diseñadores en San Francisco envían archivos digitales al centro, donde los láseres pueden comenzar a producir en serie pantalones vaqueros personalizados en cuestión de minutos, que luego pueden entregarse a un cliente cercano en cuestión de horas.

“Nos acerca a producir las prendas en donde las vendemos”, agregó el Sr. Sights.

Con el tiempo, los clientes podrán utilizar las mismas herramientas digitales para personalizar los pantalones, ya sea en la tienda o incluso enviando instrucciones a los láseres cercanos desde sus teléfonos inteligentes. “Es fácil imaginarlo. Cuando explicamos el proceso, las personas comienzan a pensar en todas las posibilidades”, dijo el Sr. Sights.

Según la Organización Internacional del Trabajo, más de 40 millones de personas están empleadas en la industria de la moda solamente en los países en desarrollo en Asia.

Levi Strauss to replace workers with lasers

01/03/2018 | Shawn Donnan (Financial Times)

Levi Strauss is turning to laser-wielding robots to get the worn look and strategic rips that consumers demand in their denim in a move to replace its global army of “finishers” who beat, sand and even bake its jeans into different styles.

In what it is billing as the biggest change in more than a decade to a supply chain that turns out 150m pairs of jeans each year, the apparel company has begun deploying a legion of lasers that by 2020 it hopes will replace almost all the humans doing the labour-intensive, and sometimes toxic, finishing work.

The goal is to cut waste and costs, while also shortening a design and manufacturing process that at more than a year is now too slow to respond to swiftly changing fashion trends.

The privately held company would not say how much it was investing in the initiative, though much of the cost is likely to be borne by its vendors around the world. But the shift is the latest effort to modernise the 135-year-old San Franciscobased company initiated by Chip Bergh, the former Procter & Gamble executive who took over as chief executive in 2011.

“This is the future of jeans manufacturing,” he said.

The laser rollout comes after Levi Strauss this month reported 2017 profits that fell 3 per cent year on year to $281m, on the back of worldwide revenues that rose 8 per cent to $4.9bn.

In recent years the company has been facing increasing competition and pressure on its margins from fast-fashion companies such as H&M and also consumer trends such as athleisure.

Speeding up and adding “agility” to its production to respond to changing consumer demands is crucial to allow Levi Strauss to compete better, executives said.

Lasers, which etch digital patterns into jeans by burning off a fine layer of cloth and pigment, can finish a pair every 90 seconds versus every 6-8 minutes when done by hand, and have been used by some clothing manufacturers for more than a decade.

According to Bart Sights, vice-president for innovation at Levi Strauss, the aim is to eventually stock only three basic jeans in light, medium and dark shades around the world that can quickly be customised into 1,000 different finishes with strategically located banks of lasers to meet orders from wholesale customers.

One of its first laser-finishing lines operates out of a distribution centre in Nevada. Designers in San Francisco send digital files to the depot, where lasers can start mass-producing customised jeans within minutes, which can then be delivered to a nearby customer within hours.

“It moves us closer to making what we sell,” Mr Sights added.

Customers may eventually be able to use the same digital tools to customise jeans, either in store or perhaps even by sending instructions to nearby lasers from their smartphone. “It’s easy to envisage that. When we explain this, most people’s minds go there,” Mr Sights said.

The lasers are just the latest illustration of the growing role of automation in 21st-century manufacturing. They also point to the competition that millions of workers in developing countries such as Bangladesh and Mexico, employed in labour-intensive industries such as clothes manufacturing, are likely to face in the years to come.

According to the International Labour Organization more than 40m people are employed in the apparel industry in developing Asia alone.

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