La contabilidad de gestión en la pyme del siglo XXI (parte II)

13/11/2013 | lacondicionmecanica.com – Jorge Segura

En esta segunda parte del artículo expongo las conclusiones sobre las reflexiones planteadas en la primera parte y doy las claves de lo que es una realidad y lo que va a ser una exigencia para la supervivencia de las pequeñas y medianas empresas (y de los freelances en otro tipo de ámbito).

1) El nuevo panorama mundial ha hecho resurgir la importancia de la contabilidad analítica y de gestión.

La contabilidad de gestión evoluciona sobre los cambios en los entornos productivos y organizativos. En un principio se vinculó fuertemente a la información financiera, porque fue necesario establecer estándares que permitieran comparar elementos diversos de manera homogénea, posteriormente, cuando las grandes cadenas de producción y los productos se estandarizaron hasta el límite, su utilización se difuminó porque se trataba de productos con muchos costes directos fácilmente identificables. En la actualidad, con la complejidad de los procesos productivos y, en consecuencia, el aumento de la dependencia de los costes indirectos, ha hecho que la herramienta de contabilidad de gestión sea indispensable para nuestras pymes y micropymes.

2) La contabilidad de gestión, como sistema de información para la dirección es la única herramienta capaz de ser flexible y suministrar información fiable a la vez.

Ser competitivo requiere tener información relevante y fiable, para esto se necesitan mecanismos de control (FMS, JIT, BSC, OPT…). Cuantos más mecanismos de control se establecen existe más rigidez y por lo tanto menos flexibilidad (aquello que permite sobrevivir a la pequeña empresa) por lo tanto parece imposible conseguir los dos objetivos, (1) información fiable y (2) organización flexible. ¿Cómo puede conseguir estos objetivos aparentemente excluyentes una pyme con recursos limitados?, mediante un sistema de información que vectorice la dirección de ambas junto con la visión y estrategia de la empresa. La organización debe girar en torno un sistema de información, y la contabilidad de gestión debe nutrirse de él.

3) El propio sistema de información para la dirección es el que modela la organización

El sistema de costes estándar establece un coste-norma que sirve de referencia para controlar posibles desviaciones. El nuevo entorno organizativo exige un coste estándar dinámico que evolucione en el tiempo. (*)Las necesidades de la pyme actual hacen que sus trabajadores atiendan a diferentes funciones; el nuevo entorno de márgenes estrechos en un mercado competitivo con ciclos de producción muy cortos hace que los trabajadores de la misma realicen diferentes funciones. La contabilidad de gestión se nutre de la dirección financiera, de la dirección de tesorería, de la dirección de control, de la dirección de producción y de la dirección de organización.

La figura del controller existe en aquellas pymes cuya estructura organizativa se creó hace mucho tiempo y que en ciertas fases del proceso productivo son más competitivas que la media por su posicionamiento, experiencia y amortización de las estructuras. Muchas de estas acaban siendo medianas empresas con estructuras organizativas más cercanas a la gran empresa que a las micropymes. Por lo tanto, no existe un director de costes, uno de riesgos y uno de tesorería, sino que existe un director de tesorería que a su vez controla los costes y se encarga de los seguros y la mediación con la Hacienda y los terceros financieros y comerciales. Esta persona, que suele ser la más preparada (si no la única) del departamento financiero o administrativo, no tiene tiempo físico para bajar a la nave y pedir los papeles de trabajo al encargado. La consecuencia es que una contabilidad de gestión perfecta, si no es correctamente alimentada todos los días, no sirve para nada. Esto es lo que ocurre en las escasas pymes que tienen instaladas una buena contabilidad de gestión pero que no tienen instalado un buen sistema de información para la dirección. Los economistas tenemos la obligación y exigencia de saber cómo se debe alimentar un sistema de información para la dirección en la pyme y saber situar la contabilidad de gestión para que sea correctamente utilizada y bien interpretada por el directivo.

La dirección de la pequeña y mediana empresa necesita conocer el flujo de información de su cadena de valor en igual medida que el conocimiento del que ha dispuesto siempre sobre el flujo de materiales y productos/servicios para la toma de decisiones. Acabar el trabajo ya no es suficiente, hay que tener conocimiento del mismo (del mismo significa de la organización), por lo tanto cada lugar de coste no sólo tiene un trabajo realizado, sino un responsable de su conocimiento. Esto nos lleva a una situación de ruptura con la estructura empresarial de la era moderna y postmoderna; los puestos de trabajo de mano de obra menos cualificada comienzan a tener una responsabilidad real en la cadena de valor, que se aproxima a la del cuadro directivo, la información que suministran es cada vez más determinante para la toma de decisiones; se involucran en éstas asumiendo responsabilidades que hasta entonces sólo tomaban los directores de gestión. Surge por lo tanto una contabilidad de gestión que nace de un sistema de información que es el que dirige la organización de la empresa, porque dice (involucra exigiendo responsabilidades) cómo tiene que trabajar cada uno.

Como señalaba hace algunas décadas la American Accounting Association, la contabilidad de gestión debe aplicar adecuadamente los conceptos de medida, comunicación, información, sistema, feedback, control y comportamiento del coste. (**)Sin embargo el modelo organizativo de la pyme le obliga a establecer sistemas de gestión muy flexibles, de bajo coste y eficientes. Los avances informáticos y la adquisición de los avanzados sistemas de información para la dirección están al alcance de las pequeñas empresas (por su reducción de precio y subvenciones a las TIC), dependerá de su aplicación y adaptación que estas sean rentables y eficientes (y sus directivos tomen las decisiones mas correctas) en el nuevo estadio económico y empresarial.

Sí, también para las pequeñas.

(*) Varios autores. Artículo “Contabilidad de gestión y tecnologías de la información, ¿pérdida de relevancia?”.

(**) Jose Luis Iglesias Sanchez. “Contabilidad de costes versus contabilidad de gestión”. Ediciones AECA.

Este editorial tiene como origen el blog “La condición mecánica“. Puedes verlo al completo en el siguiente enlace. El propio autor Jorge Segura (@jorgel_segura) ha permitido su publicación en FXM Noticias.

¿Te ha resultado interesante? ¡Compártelo!