Inflación vs deflación

04/02/2015 | Ángel Daniel Llopis Cocaño

Estoy convencido de que estáis hartos de escuchar (yo también me incluyo) los términos inflación y deflación. Bien, en este artículo trataremos de desglosar estos términos que nuestro cerebro asocia a nombres propios como Cristóbal Montoro, Luis de Guindos o Mario Draghi.

¿Qué es la inflación? Con un manual económico en la mano, la inflación se define como “un aumento generalizado y sostenido de los precios de los bienes y servicios existentes en el mercado durante un período de tiempo determinado”, que suele referirse a un año natural. Vamos a analizar y a desglosar esta definición.

“Un aumento generalizado de los precios”: cada año, lo que conocemos como IPC (Índice de Precios de Consumo) suele aumentar (aunque también puede darse el caso de que baje), por la sencilla razón de que el valor del dinero cambia. Estaréis conmigo cuando afirmo que no puedo comprar lo mismo con 10€ hoy que hace 3 años (pensad en esa cajetilla de tabaco que ahora cuesta 50 céntimos más, también en aquella barra de pan que antes costaba 0,35€ y hoy cuesta 0,50€…). Pues bien, la inflación no es más que un concepto representativo del dinero de más que se necesita para vivir exactamente igual que el año anterior (o cualquier otro período al que se refiera el dato de inflación).

Es decir: si la inflación de un año con respecto a otro es de un 4%, básicamente indica que “la vida es un 4% más cara”, que “se necesita un 4% más de dinero para vivir exactamente igual que el año anterior”.

Pongamos un ejemplo práctico para entenderlo mucho mejor. Luis, empleado de una fábrica, percibió en 2013 un salario neto anual (neto=después de impuestos, lo que finalmente le llega a su cuenta bancaria) de 10.000 euros. Pero una buena mañana, mientras se tomaba su café con leche antes de entrar a trabajar, lee el siguiente titular en el periódico: “LA INFLACIÓN AUMENTA UN 4% RESPECTO A 2013”. Claro, Luis que no tiene ni idea, ni interés por la economía, pasa de página e ignora el titular. ¿Qué quiere decir esto? Que Luis será un 4% más pobre en 2014 que en 2013, tendrá menos poder adquisitivo, podrá comprar menos cosas que el año anterior aún ganando el mismo dinero. Para poder tener el mismo poder adquisitivo que el año anterior, es decir, para poder vivir exactamente igual, Luis necesitará un sueldo de 10.400€, es decir, un 4% más alto.

Ahora vamos con el concepto hermano del anterior. ¿Qué es la deflación?

La deflación es lo contrario de la inflación. La deflación se da cuando los precios bajan y cada vez se necesita menos dinero para vivir exactamente igual que el año anterior. Es decir, totalmente lo opuesto a lo explicado anteriormente. Pero claro, en estos casos normalmente también bajan los sueldos. El jefe de Luis sabe que Luis necesita menos dinero para vivir en las mismas condiciones que antes, y por tanto decide bajarle el sueldo a él y a todos sus compañeros.

Esta bajada de precios también puede conllevar otras consecuencias, tanto para la empresa como para el propietario de la empresa ¿Qué puede ocurrir? Que también aumenta la dificultad para devolver las deudas ya contraídas anteriormente, porque cada vez se gana menos dinero. Ejemplificando, la empresa para la que Luis trabaja tiene una deuda con el Banco Santander de 10.000€ a pagar en 5 años. Ahora, por culpa de la deflación, y para seguir siendo competitivo, debe bajar los precios de venta de sus productos. Esto provocará la caída en los ingresos de la empresa, y en consecuencia va a ser más difícil para la compañía ganar esos 2.000€ anuales que le deben al banco.

La deflación tiene un efecto muy malo para la economía. El hecho de que las cosas cada vez valgan menos hace que el consumo se retraiga enormemente esperando precios bajos. Y al disminuir el consumo, disminuye la inversión. Y al disminuir la inversión, disminuye el gasto público. Y de esta forma se genera una cadena de retroceso en las principales magnitudes macroeconómicas, que tienen como resultado un pésimo efecto sobre el bolsillo de Luis y, en resumidas cuentas, de cualquiera de nosotros.

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