Entrevista con alumnos de auditoría de la Universidad de Cantabria (I)

26/11/2013 | Alumnos de la UC y Jorge Segura

Los alumnos Mercedes Zubillaga Torre, Mariana Buquerín Elgue, Pablo Pando Celis y Lucía Alegría Montes de la asignatura de Auditoría de Cuentas del último curso de GADE de la Universidad de Cantabria se pusieron en o conmigo a través de Aerosolutions, un portal de noticias financieras y divulgación con el que he empezado a colaborar en algunos artículos. El profesor les propone hacer un trabajo diferente para acercar la asignatura a la realidad, esta vez ha sido una entrevista conmigo vía skype.

Debo decir que ver a unos chicos de último año de carrera interesados y haciendo preguntas es una de las cosas más gratificantes que he tenido en el ámbito profesional en mucho tiempo. Como me decía mi padre hace unos años cuando era director de un máster de auditoría y finanzas “ves toda esa energía en los alumnos, personas jóvenes con capacidad de aplicarla para crear cosas, todo un mundo de posibilidades a la espera de ser desarrolladas”, y así lo sentí.

Antes de comenzar con las cuestiones de la asignatura, me hicieron preguntas sobre mi libro y qué opinaba de sus portales de noticias, a lo que les respondí que en épocas de crisis surgen nuevas formas de pensar y la creatividad se exprime; en nuestro momento actual y con el tema de la economía y su difusión, se está dando una catarsis y están surgiendo muchos blogs y portales como el suyo, de una calidad muy alta que hace apenas cinco años era impensable y que aportan nuevas perspectivas ayudando a las nuevas teorías explicativas que darán forma a la disciplina en los próximos años.

¿Cree que la gente conoce realmente cuál es la misión de los auditores?
Hasta la crisis económica actual, en los países como España, de corta tradición financiera (la Ley de auditoría entró en el año 89, hace poco más de dos décadas) creo que no. A la gente cuando le decías que eras auditor de cuentas se lo tenías que explicar.

A partir de esta crisis eso está cambiando. La realidad económica y en general, en nuestras vidas diarias, todo se ha “financiarizado” y en todos los medios y conversaciones comunes se han introducido conceptos del mundo económico.

Esto, junto con los desmanes económicos que se han dado, ha hecho que la gente tome conciencia de la importancia de un control independiente externo de las diferentes instituciones. Y los auditores somos los revisores externos por excelencia.

¿Los escándalos financieros han ayudado a destacar su importante labor?
Los escándalos actuales sí, los de otras crisis no. Me explico. En otras crisis como la de las puntocom de inicio de la década pasada, se dieron escándalos en EEUU, el más sonado el de Arthur Andersen con el caso Enron, aquello hizo muchísimo daño a la imagen de los auditores, en un momento en el que los mercados se estaban internacionalizando y la homogeneización en la regulación financiera se comenzaba a considerar seriamente, y con ella la labor de los auditores.

La crisis y escándalos actuales tienen otra connotación: primero porque no han arrastrado a los auditores salvo en casos muy particulares pendientes de resolución (me vienen a la cabeza un par de casos conocidos recientemente), y segundo porque se ha demostrado que la regulación no independiente se ha mostrado ineficaz (caso del Banco de España, el Tribunal de Cuentas de los partidos políticos, las intervenciones generales y sus análogos autonómicos) y que la estructura y funcionamiento económicos han cambiado para siempre, donde el control externo eficaz va a ser fundamental.

¿Por qué se hizo auditor de cuentas?
En mi caso fue sencillo, mi padre es auditor de cuentas. En cuanto acabé la carrera me puse a trabajar con él como un loco. No tuve que pensarlo.

En cualquier caso, cuando acabas una carrera como ADE o Economía es muy complicado saber a qué te quieres dedicar con concreción porque la disciplina económica abarca un mundo muy extenso, casi en cualquier empresa, organismo o institución puedes trabajar.

¿Preferiría estar trabajando en una de las cuatro grandes?
Esta es una pregunta interesante cuando terminas la carrera. 1) Cuando terminé la carrera, en el 2005, tal vez sí ó al menos te lo planteas, porque estás con otra gente de tu edad, formando equipos, recibiendo una metodología homogénea y dando nombre a tu currículum, 2) pero pasado un tiempo prefiero sin duda trabajar en una firma pequeñita.

Una Big Four te da unas cosas y una pequeña te da otras. En una Big Four puedes llegar a ser experto en un área muy específica y con más proyección internacional, en una pequeña te haces un auténtico experto de la totalidad aunque con una proyección más local o nacional. El conocimiento global que obtienes en los primeros años en una pequeña es imposible en una multinacional, aunque en una multinacional el recorrido puede ser mayor, te ofrece más posibilidades a largo plazo.

Luego cuando llevas un tiempo, como yo que ahora tengo 31 y llevo 8 años, la multinacional te quema muchísimo, por el contrario una pequeña te da una flexibilidad y libertad que aquella no te puede proporcionar.

Tengo buenos amigos en las multinacionales. Mi visión personal es que la multinacional y la pequeña no son excluyentes sino complementarias, y tienen ventajas y desventajas distintas. Mi recomendación es que, dado el panorama que se presenta al pequeño auditor con la nueva normativa, intentéis trabajar al menos un par de años en una multinacional porque, independientemente de que os guste o no, os va a abrir las puertas al mundo financiero con una proyección internacional dentro de un mundo de competencias globales al que nos enfrentamos los jóvenes que vamos a trabajar los próximos 30 o 40 años.

¿Dónde piensa que se puede aprender más, en las pequeñas firmas de auditoría o en las grandes?
En la pequeña te haces experto en el mundo de las pymes y en la gran firma experto en áreas concretas de sectores concretos con un alcance global en el entorno multinacional.

Lo único que puedo añadir es que, aunque soy crítico con ciertos aspectos en la situación actual del auditor individual y la auditoría de cuentas (como veremos más adelante), la auditoría me lo ha dado todo profesionalmente. La metodología y el criterio que he aprendido y aplico a todo es la que me ha enseñado la auditoría de cuentas en una pequeña firma. Considero que el criterio y el método es lo más valioso para cualquier trabajo y también lo más difícil de encontrar en un profesional, y eso la auditoría te lo da.

Un alumno me preguntó cuál es la mejor opción si quieres llegar lejos. Mi respuesta fue que depende de lo que entendiera por llegar lejos; si es tener conocimiento siendo inquieto creo que la pequeña te da muchas posibilidades y le puse mi ejemplo, que con 27 años ya era auditor con firma, pero si llegar lejos es proyección internacional, alto standing, oportunidad de mejores honorarios, etc, evidentemente la multinacional da muchas más posibilidades.

¿Le gusta su trabajo? ¿Por qué?
Mi trabajo me apasiona. Aunque hay que distinguir entre, digamos, dos facetas o partes diferenciadas del ejercicio de auditar, 1) por un lado está la parte metodológica, mecánica y pesada de documentación, que es la parte árida y machacona (esta parte cada día me gusta menos), y 2) luego está la parte del conocimiento que adquieres, por un lado en el tema financiero-contable nadie va a saber más que tú y por otro te conviertes en un auténtico psicólogo, tienes que tratar con gente inteligente sobre temas críticos, y conoces muy rápido a las personas. Esto segundo, si lo desarrollas, te da la oportunidad de tener una visión de las cosas muy amplia y muy potente.

Este editorial tiene como origen el blog “La condición mecánica“. Puedes verlo al completo en el siguiente enlace. El propio autor Jorge Segura (@jorgel_segura) ha permitido su publicación en FXM Noticias.

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