“El Gordo” de Navidad al final no es tan gordo

Las tradiciones tienen una fuerte presencia en nuestras decisiones. Llega la Navidad y con ella es tan común comer langostinos como comprar un décimo de la Lotería. Todo aquél que lo posee tiene una esperanza, que su número sea “El Gordo”, que desde 2011 ha aumentado el premio de 300.000 a 400.000 por décimo. Sin embargo, la alegría duró poco. La aprobó en 2013 un gravamen especial del 20% sobre los premios de loterías y apuestas, dejando el premio en 320.520 euros netos.

Los 2.500 primeros euros están exentos del en su totalidad. Es decir, si el premio es de 400.000 euros, el propietario del décimo recibirá una cantidad neta de 320.500 euros ([400.000 – 2.500] x 80% + 2.500).

Titularidad compartida

Independientemente de la cuantía que se reciba, es muy común que el décimo sea compartido y, por lo tanto, se reparta entre amigos y familiares. En ese caso, puede ser considerado como una y se le debe aplicar un nuevo impuesto, el de “Sucesiones y Donaciones”. Los 320.500 euros netos, tras haberse aplicado el impuesto del 20%, pueden reducirse aún más si lo repartimos y el de “donaciones” tendrá un porcentaje u otro en función del número de y el grado de parentesco con los mismos. Este impuesto varía en función de Comunidad Autónoma donde se ejecuta, aunque en muchas de ellas no tiene aplicación si cumples unos requisitos en función del grado de parentesco. Por ejemplo, Madrid, Canarias o Castilla La Mancha aplican importantes bonificaciones si se transfiere del premio a sus hijos o cónyuges.

Para evitar ir dejando euros por el camino, los expertos recomiendan que el dueño del décimo atestigüe ante la Administración Tributaria que el premio ha sido repartido mediante participaciones. No obstante, para acreditarlo de forma certera, se recomienda cobrarlo a través de una entidad bancaria y ésta será quien identifique, con el nombre, apellidos y DNI, a cada una de las personas agraciadas. Además, el te asesorará sobre qué tipo de abrir en estos casos y se encargará de gestionar los tributos correspondientes.

Por lo tanto, es mejor repartir el premio antes de cobrarlo. Una vez cobrado, la cantidad repartida estaría sujeta al impuesto de donaciones correspondiente de la comunidad autónoma donde se llevase a cabo.

Historia y curiosidades de la Lotería

El primer sorteo de la Lotería de Navidad tuvo lugar en 1812 en Cádiz. En una época de fuerte inestabilidad política y con las tropas napoleónicas a la conquista de la península, el Estado creó el sorteo con una intención recaudatoria. El primer número en dar “El Gordo” fue el 03.604. Desde entonces nunca se ha cancelado, llegando a jugarse incluso durante la Guerra Civil.

En 2004 solo se necesitaron trece minutos para cantar el primer premio y, sin embargo, en 1990 se hizo de rogar al aparecer ocho minutos antes de que finalizase el evento.

El primer premio nunca ha finalizado en: 09, 10, 13, 21, 25, 31, 34, 41, 42, 43, 51, 54, 59, 67, 78 y 82. Esto no se debe a cuestiones de la belleza que puede entrañar un número pues la es la misma exactamente para cada uno de ellos, tanto es así que las cifras están grabadas con laser y no con pintura para evitar que el 88.888 pese más y tenga más probabilidad de salir.

Cada uno aplica sus propias matemáticas a la hora de comprar un décimo, pero la suerte no deja de ser un misterio. Es caprichosa y desconcertante. Es agarrase a un clavo ardiendo en tiempos de . Un alimento para el futuro y un guerrero contra la pena. Es una incertidumbre que a pocos agrada y a la mayoría desampara. La suerte es un universo lleno de misterio, que siempre te lleva a preguntas que no responde ¿Y si me toca?

Autor: Daniel Moreno (15 diciembre 2017)

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