El fútbol español y Mediapro pasan a manos chinas

Mediapro y fútbol son dos palabras asociadas. Y es que la productora ha sabido hacerse un hueco en el mundo audiovisual a través del deporte rey y la gestión de derechos deportivos. Retransmitió, a través de La Sexta, el Mundial de 2006; protagonizó, contra Audiovisual Sport (de Sogecable), la guerra del fútbol, cuyas demandas aún colean; gestiona los derechos de retransmisión de varias Ligas europeas, entre ellas, la española que le reporta 1.900 millones de ; y el verano pasado ganó la para ofrecer la Champions (más de 150 millones de euros) durante tres temporadas a través de su canal Bein Sports.

En 2006, Mediapro se fusionó con Globomedia dando lugar a Imagina, la mayor productora audiovisual de España. La primera fue fundada en Barcelona en 1994 por Jaume Roures. Con oficinas en varias ciudades de todo el mundo, cuenta con el 4,23% de Atresmedia. Se dedica a la producción de contenidos para cine y televisión y la gestión de derechos deportivos. Mediapro y Roures saltaron a la palestra en 2005 al obtener la concesión de La Sexta, última licencia de televisión analógica en abierto que concedió el gobierno de Zapatero. Su tirón fue la emisión del Mundial de Fútbol 2006, además de los partidos de la Selección española, éstos compartidos con la cadena Cuatro. Además, en 2006, Roures fundó el diario Público. Pero si por algo es conocida Mediapro es por los derechos del fútbol y la encarnizada batalla que libró en 2010 contra Audiosivual Sport (de Sogecable) en la llamada guerra del fútbol. Por su parte, Globomedia es otra productora de televisión española, creadora de series de ficción, programas de entretenimiento, películas y anuncios.

Sin embargo, las repercusiones por los recientes escándalos en la gestión del fútbol europeo, las sospechas de blanqueo de , las investigaciones realizadas por el FBI a algunos directivos y el apoyo de Qatar, actualmente bajo la lupa internacional por su supuesto apoyo al terrorismo islamista, hicieron que Mediapro (Imagina) se pusiera en hace apenas año y medio, especialmente a petición de alguno de sus socios, como Juan Abelló a través de Torreal.

Quince meses han pasado desde que Imagina se pusiera a la venta. Hubo varios candidatos, firmas y magnates rusos, pero finalmente ha sido el fondo privado chino Orient Hontai Capital quien se ha llevado el gato al agua. El pasado 13 de febrero, firmó la del 53,5% de Imagina, por un de 900 millones de euros. La cultura china es rica en supersticiones, pero los martes y 13 no forman parte de su imaginario.

El fondo tiene su estructura financiera fuera de China, lo que le ha dado más libertad a la hora de , pero el acuerdo ha necesitado de varias autorizaciones del gobierno de Pekín, reacio a la compra de extranjeras relacionadas con el mundo del deporte y el entretenimiento. Los problemas financieros de grandes multinacionales chinas como Wanda, el socio del Atlético de Madrid, o HNA, principal de NH Hoteles, han frenado la agresiva política de en España.

Orient Hontai Capital ha adquirido el 53,5% de Imagina con las participaciones de Torreal (Juan Abelló que poseía el 22,5%), de Televisa (la familia Azcárraga contaba con el 19%), y Mediavideo (Gerar Romy tenía un 12%). El resto se mantiene en las mismas manos: los fundadores Jaume Roures y Tatxo Benet siguen al mando y mantienen su 12% cada uno; y el grupo británico de y comunicación WPP, el 22,5% restante. El corporativo de Imagina se sitúa en los 1.900 millones de euros.

La compra de Imagina es una operación de suma importancia por los derechos de retransmisión de la Liga y de la Champions League, adquiridos por Mediapro. El pasado verano ganó la subasta para ofrecer la Champions durante tres temporadas a partir de la temporada 2018-2019, y en las próximas semanas pujará por quedarse de nuevo con los derechos para tres temporadas más (hasta 2022) de La Liga. Una en la que también estarán sus principales competidores, Movistar, Amazon y Facebook.

El fútbol es el eje de su actividad, pero Mediapro es mucho más que todo eso. Con una anual que supera los 1.600 millones de euros, tiene presencia en más de 20 países, participa en la producción de películas (las de Woody Allen o muchas españolas), series (en HBO) o programas (El Intermedio de La Sexta, por ejemplo) y sus tentáculos alcanzan a la política (tiene los derechos de la señal televisiva del Congreso y del Senado) y al sector de los E-games: el año pasado invirtió 4,6 millones de euros en adquirir una participación mayoritaria en Fandroid Entertainment, empresa propietaria de la Liga de Videojuegos Profesional.

Autora: Elvira Calvo (1 marzo 2018)

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